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3rd November
2007
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Estos días, la mayor parte de los Veracruzanos somos parte de la continuación de una tradición que refleja una de las simbiosis más representativas de nuestro pasado: “La ofrenda de Día Muertos”.

Ofrendar es recordar a nuestros muertos, compartiendo con ellos los alimentos, la luz, los aromas, los colores….
Colocar los altares de día de Muertos es una forma de hacer un espacio y tiempo en nuestras vidas para reconocer la importancia e influencia de aquellos que ya no están con nosotros, que sin embargo, regresan para evocar las memorias.
Cada altar es diferente, varía de acuerdo a la región, a los alimentos disponibles, a las tradiciones prehispánicas del lugar y, por supuesto, del difunto(s). sin embargo, existen ciertos elementos básicos de los altares que no pueden faltar:

VELADORAS: Son las que dan luz, las que guían a los visitantes para encontrar el camino hacia el altar.

VASO DE AGUA: Este es uno de los que no debe faltar, ya que es lo que mitigará la sed, después del camino recorrido.

INCIENSO: Fue traído por los españoles, pues los prehispánicos ya usaban el copal. Ofrece las oraciones al cielo, por su calidad de elevación, así como elemento purificador del lugar y recibir al difunto en un ambiente libre de malos espíritus.


FLORES: El Cempasúchil (Zempoalxóchitl) y el Moco de Pavo, junto con el Alhelí y la Nube son las más tradicionales flores utilizadas para adornar el altar. El Cempasúchil se usa también en pétalos para marcar caminos hacia la ofrenda y para delimitar el altar.

SAL: Se dice que es una cortesía a los muertos, por si gustan acompañar sus alimentos con más sabor. Otros lo toman como elemento de purificación del cuerpo en su viaje de visita y de regreso.

PAN: En estos días, las panadería trabajan arduamente para hornear el riqísimo pan de muerto: el tradicional de huevo, el que va espolvoreado de azúcar, los “nevados” o bizcochos, a base de roscas de agua, en forma de pretzels y que llevan en la parte de arriba un glaseado blanco con azúcar coloreada de color rosado. El Pan es un elemento que incorporaron los españoles, y significa el “Cuerpo de Cristo”.

OTROS: Dulces típicos como de Jamoncillo y las Calaveritas de Azucar o de Chocolate sirven para endulzar la visita del difunto. Licor para los adultos, asi como cigarros y café o bien, algunos platillos regionales se añaden a la ofrenda según el gusto.

El día 2 de Noviembre, los difuntos adultos parten de regreso a las 3 de la tarde, para esperar otro año más y regresar a estar entre los vivos, entre aromas y colores de nuestro México.

3 Comments

  1. luisillo
    09/10/2008

    esta buenisimo

  2. 06/11/2008

    muchas gracias me cirvio de mucho en mi tarea

  3. yeimi
    22/10/2009

    gracias me sirbio para la expocicion de altares en mi escuela valen 1000

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